En el día nacional de la atención primaria, nos alegramos de leer un compromiso de la consejera de salud tan alentador para los que trabajamos en atención primaria y quienes estamos sintiendo en primera fila las consecuencias desastrosas de los recortes de los últimos años en nuestro ámbito. No pasa ningún día en que no se hace patente la enorme falta de personal y tiempo para garantizar una atención de calidad a nuestros pacientes y el día que no tenemos que dar explicaciones, en muchas ocasiones vergonzosos, para justificar un servicio que no cumple con los estándares que se merecen nuestros pacientes. No pasa ningún día en que no hay que decirle al paciente que ese día la consulta de su médica o enfermero no está disponible, no hay sustituto, no se ha incorporado, está pendiente de que contraten a alguien, que no hay nadie en bolsa, está de baja, embarazada etc. Se están dando parches con personal harto de realizar contratos precarios de unos meses de duración con un futuro incierto sin una posibilidad de organizar su vida personal y profesional y en su consecuencia privando a los pacientes de un punto clave en la atención primaria que es la relación de confianza y de estabilidad entre profesionales y pacientes.

Si la consejera de salud, Marina Álvarez “apuesta por una atención primaria fuerte en Andalucía”, prometiendo un “incremento de 1500 profesionales hasta 2019” recibimos esta noticia por un lado con la alegra de que la atención primaria, tan menospreciado en los últimos años, aparece en la agenda de la consejería de salud y que la falta de personal se ha hecho tan evidente como era de previsible, que era una obligación para la administración de tomar medidas en ese asunto.

Sin embargo seguimos notando una falta en la dotación de personal en muchos centros de salud, la persistencia de contratos precarios y una falta de transparencia sobre los criterios de la asignación de plazas. Especialmente preocupante es la situación en zonas rurales, lejos de los centros urbanos. Igual de preocupante es la lentitud en la resolución de las distintas medidas mencionado por la consejería, fomentando la supuesta estabilidad laboral, cómo la OPE del 2016.

La apuesta por una “mayor capacidad diagnóstica” dotando la atención primaria con nuevos aparatos y como ecógrafos no carece de cierto cinismo. Por un lado si es cierto que existe una gran queja entre pacientes y profesionales del difícil acceso a pruebas diagnósticos complementarios sin embargo no se resuelve esa demanda con la simple dotación de aparatos técnicos en los centros de salud sin una formación adecuada de los profesionales y un elemento imprescindible, reclamado a gritos por el personal y lo que sigue siendo la herramienta básica de la atención primaria que es tiempo, tiempo y tiempo.

Así, el día nacional de la atención primaria desde el FoAAP queremos felicitar a la consejería de salud por las palabras que estamos escuchando, y que se valorarán con lupa las medidas propuestas. La confianza que se ha perdido en la atención primaria se recuperará con el tiempo que se le permite dedicar a cada paciente.

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